En el principio y antes de los siglos, la Palabra era Dios, el mismo que luego se dignó nacer como Salvador del mundo.
Oremos:
El que ama a Dios, que ame también a su hermano
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
Queridos hijos: Nosotros debemos amarnos, porque Dios nos amó primero. Si alguno dice:
Sal 71, 2.14.15bc.17
Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Dios mío, da tu juicio al rey, tu justicia al heredero del trono; para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus humildes con equidad.
El los librará de la violencia y la opresión, porque sus vidas valen mucho para él. Que rueguen por él continuamente y lo bendigan todo el día.
Que su nombre sea perpetuo y su descendencia dure como el sol. Que traiga la bendición a las naciones, y que lo proclamen dichoso.
Aleluya, aleluya.
Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, con la fuerza del Espíritu, Jesús volvió a Galilea. Iba enseñando en las sinagogas; todos lo alababan y su fama se extendió por toda la región.
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos para esta Eucaristía, en la que se realiza un admirable intercambio, pues al ofrecerte los dones que tú mismo nos diste, esperamos merecerte a ti mismo como premio.
Cristo, luz los pueblos
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Señor, Dios nuestro, que por medio de tu Hijo nos has hecho brillar la luz eterna de tu divinidad ante todas las naciones; haz que tu pueblo descubra plenamente el misterio de Cristo, su Redentor, para que, en virtud de este misterio, pueda llegar a gozar de aquella luz que no tiene ocaso.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
4, 19-21; 5, 1-4
"Amo a Dios", y odia a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve. Además, Jesús nos ha dado este mandamiento: el que ama a Dios, que ame también a su hermano.
El que cree que Jesús es el Mesías, ha nacido de Dios; y todo el que ama a Dios, que da el ser, debe amar también a todo el que ha nacido de él.
Por tanto, si amamos a los hijos de Dios, es señal de que amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos. Porque el amor consiste en que cumplamos sus mandamientos, y sus mandamientos no son pesados. Todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Y nuestra fe es la fuerza victoriosa que ha vencido al mundo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Que te adoren, Señor, todos los pueblos.Aclamación antes del Evangelio
El Señor me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva y proclamar la liberación a los cautivos.
Aleluya.Evangelio
4, 14-22a
Fue también a Nazaret, donde se había criado; entró en la sinagoga según su costumbre un sábado, y se levantó para hacer la lectura. Se le dio el libro del profeta Isaías, lo desenrolló y encontró el pasaje en que estaba escrito:
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor.
Enrolló el libro, lo devolvió al encargado y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en él. Entonces comenzó a decirles:
"Hoy se ha cumplido ante ustedes está profecía".
Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que había pronunciado.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Porque hoy has revelado en Cristo, para luz de todos los pueblos, el verdadero misterio de nuestra salvación: pues al manifestarse Cristo en nuestra carne mortal, nos hiciste partícipes de la gloria de su inmortalidad.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]Antífona de la Comunión